A la hora de proteger los ahorros o buscar una renta en el mercado inmobiliario, surge la histórica pregunta: ¿Dónde rinde más el dinero? Hoy, la respuesta depende estrictamente del perfil del inversor y del tiempo de espera, ya que ambos segmentos muestran realidades muy distintas.
Si estás analizando tus opciones, esto es lo que tenés que poner sobre la balanza según los últimos datos oficiales del mercado:
- Invertir en Pozo (A estrenar): Es la opción ideal para quienes buscan capitalizarse a mediano plazo sin la necesidad de disponer de todo el dinero en un solo pago. Debido al incremento en dólares de los costos de edificación, las unidades desde el pozo y a estrenar han registrado subas anuales en sus valores de publicación en torno al 9%. Comprar acá es apostar a la revalorización de la zona y a un activo totalmente nuevo.
- Comprar un Inmueble Usado: Es la gran oportunidad de negociación inmediata. Los valores del usado se han mantenido sumamente estables (con variaciones muy leves que apenas promedian el 2,4% anual). Esto genera una «brecha» de oportunidad única: podés conseguir propiedades listas para mudarte o poner en alquiler a precios históricamente competitivos, aprovechando que el usado no sufrió el impacto directo del costo de los materiales de obra.
¿La conclusión comercial? El pozo es ideal para financiarte en cuotas y ganar valor a futuro; el usado es el rey de la oportunidad inmediata si tenés el capital disponible y querés hacerlo rendir ya mismo.